Ya queda menos para el estreno de la nueva película de Woody Allen, "El sueño de Cassandra", rodada en Londres como las dos anteriores, y en la que seguramente nos dará su particular punto de vista de esta maravillosa ciudad. Mientras tanto, y para ir abriendo boca, vamos a realizar un recorrido por la ciudad de la mano del genio:
- Comenzaremos por la zona oeste de la ciudad, en Chelsea, uno de los más ricos y elitistas londinenses. Allí en el pequeño y coqueto Holland Park, se encuentran Chris y Nola (Match Point), pasean y conversan sobre la frustación de ella por su desastrosa audición. Su relación es cada vez más estrecha. Curiosamente, Nola trabaja de forma temporal muy cerca de allí en la famosa boutique "Paul&Joe", en Ledbury Road. Y claro, para no recorrer grandes distancias, se reunían en un pub muy famoso de la zona, The audley, dónde daba lugar a largas e íntimas conversaciones entre los dos.
- Si caminamos dirección este y junto a Hyde Park, pasamos por el Royal Albert Hall, lugar de paso para Sondra Pransky y el mago (Scoop), en su persecución de Peter Lyman, como el presunto asesino de la baraja.- Pero como estamos de paso, llegamos a la zona de Mayfair, dónde la esquisitez y la elegancia van de la mano, y en un pequeño banco vemos sentados a Chris y a Henry (Match Point) sentados y hablando sobre la relación de Chris y las posibles consecuencias que puede tener para su matrimonio. Precisamente, hacía poco que se lo había encontrado cerca de allí, en New Bond Street, una calle dónde se dan lugar las tiendas más lujosas y exclusivas de Londres, y dónde nuestros protagonistas vistiendo polos de Lacoste y Ralph Lauren, se compran algunos caprichitos.
- Pero siguiendo un poco más al este, iremos a parar al Palace Theatre, dónde se exhibe Woman in White, y al que acuden Chris y su esposa Chloe (Match Point) para disfrutar de la función, aunque hay algo que a él le preocupa y que no le permite disfrutar tanto como le gustaría.
- Y casi sin darnos cuenta, estamos metidos en el mismo corazón de Covent Garden, zona de teatros, mercados, plazas bulliciosas, tiendas... en definitiva un sitio ideal para reunirse con los amigos o simplemente disfrutar del ambiente. Precisamente en el restaurante del Convent Garden Hotel, el Brasserie Max, se reúnen Chris y Chloe con su mejor amigo Tom y Nola (Match Point) para tener una relajada y gratificante cena.
- Sin salir del mismo Covent Garden, la familia Hewett (Match Point) acude con asiduidad al Royal Opera House, dónde disfrutan con frecuencia de las representaciones de ópera, Othello en esta ocasión, en la que la relación entre Chris y Nola se está volviendo especialmente tormentosa.
- Pero es momento de ir al museo más moderno de la ciudad y posiblemente de Europa, la Tate Modern, dónde Chris y Nola se encuentran por casualidad, tras la escrutadora mirada de la esposa de Chris, Chloe (Match Point). El museo respira arte contemporáneo por los cuatro costados, y al salir de él espera el Millenium Bridge, punte diseñado por el genial Norman Foster como motivo de la entrada en el nuevo milenio, y por el que un preocupado y pensativo Chris camina con St's Paul Cathedral de fondo, posiblemente una de las mejores vistas de Londres en Match Point.
- Junto al Millenium Bridge, está el Blackfriars Bridge, hermoso y clásico puente que Chris y Nola cruzan, dando un romántico e inolvidable paseo.
- Y una vez cruzado el puente, nos adentramos en la City, el distrito financiero londinense, dónde ejecutivos y brokers corren estresados hacia sus puestos de trabajo. En el 30 de St. Mary's Axe, en una oficina moderna y elegante, trabaja Chris (Match Point). Aunque el mago y Sandra Pransky (Scoop) tienen una conversación genial mientras seguían al supuesto asesino de la baraja, justo en los pies del mismo edificio, el Gherkin ("el pepino"), para algunos un simple símbolo fálico y para otros una magnífica representación de modernidad londinense. También diseñado por Norman Foster, y sede de la compañía aseguradora Swiss Re.
- Pero cómo una de las últimas vistas de la ciudad, contemplaremos ese maravilloso edificio que aloja al Parlamento Inglés del antiguo palacio de Westminster. Visto desde un lujoso "loft" justo al otro lado del río, resulta aún más atractivo si cabe. Y la vista parece convencer a Chris (Match Point) que una vida cómoda, estable y de lujo es mejor que una relación tormentosa con alguien que no tiene mucho futuro. A veces la pelota cae dentro, y otras fuera.Y aunque este largo paseo parezca concluido, nos faltan zonas como Notting Hill dónde el mago y Sandra (Scoop) comen en un modesto restaurante indio, el exclusivo club dónde acuden los Lyman, los campos de tenis del Queen's Club en West Kensington, los barrios de Belgravia y Marylebone, o el santuario escondido de Mount Street Gardens, dónde Chris (Match Point) confiesa su pecado en silencio.
Y es que Londres parece interminable en los ojos de Allen. Eso sin contar los alrededores cómo Bankshire, en cuyos campos de pastizales Chris y Nola (Match Point) tienen un apasionado revolcón. O si nos alejamos más y vamos a Brighton, dónde la familia Lyman (Scoop) tiene una elegante casa de campo, dónde el mago haciéndose pasar por padre de Sandra Pransky tienen un completito día de campo codeandose con la clase más alta de la sociedad inglesa.
Londres ya no es lo mismo desde que Woody Allen pusiera sus ojos sobre él, espero que hayan disfrutado del paseo.
Nota: Aquí tenéis un mapa de nuestro particular paseo por Londres.
viernes, 9 de marzo de 2007
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Paseando por Londres con Woody Allen |
lunes, 18 de diciembre de 2006
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London Tales: ¿Harrods no es un museo? |
Una de las visitas que tenía pendiente en este viaje a Londres, era el centro comercial Harrods, y no porque tuviese verdadero interés por verlo, pero bueno, otra cosa más que ver, además mis amigos estaban interesados por ir y por comprar una bolsa/o que se han puesto tan de moda entre las mujeres.
En fin, cuando entramos me sorprendió la cantidad de gente que había, sobretodo turistas de puente españoles, y tengo que reconocerlo, no los soporto. Y es curioso, porque yo también soy español y turista, pero creo que es difierente, me explico: conozco Londres lo suficiente como para saber moverme por la ciudad (tengo amigos, muchos de ellos ingleses, he estado varias veces...), hablo inglés con relativa fluidez, y por supuesto aprecio lo que veo y visito, y lo más importante, no pongo pegas por todo o casi todo. Y es que en este viaje, en el que me he topado con más españoles que nunca, me he dado cuenta de lo quejicas que podemos llegar a ser, es que ¿no nos parece nada bien? ¿qué pasa que todo lo que hay en España es mejor y más bonito? ¿entonces porqué viajamos? ¿para presumir? Entiendo que no todos son iguales, pero de verdad, hay que saber apreciar las diferencias, lo bueno de otros sitios y no encerrarnos tanto en nuestra "sagrada y amada patria", ese ha sido (y será siempre) nuestro punto débil. Nunca he creído en el "Spain is the best".
Pero volviendo a Harrods, lo encontré como una especie de templo del lujo y la ostentación al alcance de unos pocos, pero motivo de contemplación de muchos. Y es que aquello parecía un museo, un mirar y no tocar, o si lo tocas no te lo lleves que sale un ojo de la cara. Estaba sumamente masificado pero poca gente compraba, hubo un momento que me pregunté "¿no es esto un museo? Ibamos visitando plantas cual visita a la sala del renacimiento o del arte contemporáneo, cuando en realidad era la sala de los electrodomésticos o de los alimentos en conserva. Y qué decir de sus escaparates, ostentosos a más no poder, por sus maniquíes parecíamos estar en la sala de Egipto del museo británico en vez de en la Egiptian Hall del Harrods.
El colmo de todo fue contemplar el altar dedicado a la princesa Diana y Dody Al Fayed, pero lo peor es que había un montón de gente fotografiando el altar o posando junto a él. Creo que es el sumum del despropósito y digno de los tiempos rosas (o amarillos, depende del país) en los que vivimos. ¿Cómo se ha podido esto convertirse en un sitio de referencia turístico?
La verdad es que no lo sé, pero el caso es que yo también caí y cual vulgar turista lo visité, es verdad, no me pareció culturamente estimulante ni me aportó nada que merezca la pena, pero ¿qué me decís del bolsito tan mono que me llevé para regalar? Y es que eso es lo que tiene Harrods, pomposidad y lujo en el exterior, pero por dentró está totalmente vacío.
jueves, 14 de diciembre de 2006
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London Tales: Beans |
Uno de mis primeros descubrimientos cuando llegué a Inglaterra, fueron esas pequeñitas judias blancas motivo de adoración nacional, las famosas "beans", pero no preparadas de cualquier manera, no, sino con esa salsita de tomate cremosa y completamente deliciosa. Y no es que sea un amante de la comida enlatada (a decir verdad, no me gusta nada en absoluto), pero estamos hablando de algo más que simplemente comida enlatada, estamos hablando de una cultura, de una forma de vida, de una personalidad determinada detrás del sabor y la textura de esas pequeñas judías.
Quizás pensáis que soy un poco exagerado (que lo soy), pero es que las adoro, adoro tomarme por la mañana temprano un "typical english breakfast" (aunque redundemos en el tópico) con sus beans respectivas. Curiosamente, en este último viaje a Londres, mis amigos descubrieron las beans, y aunque en un principio eran reacios, en cuanto las probaron se rindieron a ellas, y es que tiene algo especial que a todo el mundo engancha.
Y es verdad, es un topicazo pensar que las beans son exclusividad de los británicos o que las inventaron ellos, pero están tan implantadas en su sociedad que es imposible pensar en Britain sin beans, son un emblema nacional, y para eso los ingleses son unos fenómenos, les encanta explotar lo que es suyo, y esto lo consideran muy suyo. Incluso a veces resulta un tanto insultante la manera de exponerte lo que es "typical english", pero no dejo de reconocer que lo hacen y lo han hecho siempre con mucha habilidad y por supuesto, de una forma muy lucrativa.
Pero bueno, fuera de tópicos, me encantan las beans, y afortunadamente en España las tenemos y podemos disfrutar de ellas, y no quiero que se malinterprete, las tortillas de patatas o los buenos guisos españoles no tienen comparación, pero en cuanto a "beans" no hay nada como las británicas (aunque la marca más popular "Heinz", incluso en britain, sea americana, que paradoja, no?).