martes, 13 de marzo de 2007

Creó George Orwell en su ya mítico libro "1984" un mundo afixiante, un mundo donde las ideas y hasta el pensamiento era controlado por la "thought police", un mundo dónde todos eran sospechosos y por tanto, vigilados. Pues bien, curiosamente nos situamos en 1984 y la Stasi, cual policía del pensamiento, controla a todos aquellos sospechosos de tener ideas contrarias al régimen stalinista instaurado en Alemania Oriental.

Pero el cuerpo de la Stasi está formado por hombres, por seres humanos con pensamiento propio y sentimientos propios, hombres que aunque gracias al sistema están inmunizados a cualquier influencia exterior, también pueden llegar a sucumbir a sus propias emociones. Pero como no todo ocurre de la noche a la mañana, esta transformación es paulatina, lenta pero inexorable, refejada dicha transformación en el rostro del protagonista, un magnífico Ulrich Mühe, infranqueable, impasible al principio, humano y cálido al final; aunque también en sus acciones, precisas e infalibles al comienzo, imprecisas e inseguras al final.

Curioso paralelismos el que se va dando entre espía y espiados, mientras el espía se humaniza y deja de creer en el verdadero valor de lo que hace, los espiados creen aún más en la necesidad de un cambio, de tomar acción ante las acciones del régimen. Transformaciones paralelas que son llevadas elegantamente al son de la "Sonata para un buen hombre", compuesta por Gabriel Yared antes del rodaje, provocando que una triste lágrima se deslize por el rostro de nuestro protagonista, convirtiéndolo oficialmente en ser humano.

El Berlín triste y oscuro, de pisos como colmenas típicos del comunismo, da lugar a un Berlín más iluminado y lleno de pintadas en las paredes, paradojas de la libertad, ya no hay una policia del pensamiento, ya la Stasi no existe, no hay razón para escribir libros o pintar, eliminada la falta de libertad no hay estímulo para la creación, pero la vida sigue, y los buenos hombres siempre seguirán siéndolos.

Buen cine de intriga, canto a la libertad o simplemente homenaje a un buen hombre, lo que está claro es que en un mundo frío y distante como en el que vivimos hacen falta más películas como ésta para que conozcamos el verdadero significado de la palabra "empatía".

Mi valoración: 10

10 Comments:

  1. pequeñoIbán! said...
    He leído tu crítica solo por encima porque aun no la he visto. Aunque a cambio espero que la cosa se solucione pronto. Ahora me ha sorprendido que la valoración fuera tan, tan positiva.


    (Por cierto muchísimas gracias por toda tu información sobre Manhattan! y lo del puente... siento que te diera problemas pero es que el wordpress en cuanto hay 2 enlaces te lo censura.. pero para la próxima no te preocupes porque normalmente me va a SPAM y suelo mirarlo)
    Natalia Book said...
    EStoy totalmente de acuerdo con la nota. Es una película maravillosa. De todas formas puede que nosotros estemos más sensibles al estar leyendo 1984. Suele pasar.
    Pero la película es muy muy buena y me gusta tu frase de: concirtiéndolo oficialmente e nser humano. Genial!!!
    Ah, y menuda la que estás armando con tus ¿Y cuanto vcalen tus ideas? :)
    Un fuerte abrazo y un saludo
    jazzman said...
    Pequeñoibán, digamos que la película cumple todas mis expectativas en una pelícua. Ya sabes que las críticas y valoraciones son totalemtne subjetivas. En cuanto a lo del puente, fue mi pequeña aportación a cambio de todo lo que aprendo leyendo tu blog.

    Nataliabook, no me esperaba que se liaria tanto con el tema, pero siempre es bueno crear un poco de polémica, así se abre el debate.

    Gracias a los dos, saludos!
    Cineahora said...
    Curiosamente, parece suceder que en tiempos difíciles, o con censura, estimulan la creatividad de los artistas. Pero nunca hay que confiarse, incluso en sociedades "libres", si es que realmente hay alguna, siempre hay algo que contar, algo que denunciar, algo contra el que revelarse o mostrar inconformismo.
    Por suerte, siempre habrá también "algunos hombres buenos", como ese oficial de la Stasi, o el autor teatral, dispuestos a rebelarse, a reivindicar lo mejor de la condición del ser humano.
    Sin duda, una gran película, y cuando más pienso en ella, más me gusta.

    Un abrazo !
    jazzman said...
    Es cierto lo que comentas, me llamó la atención lo que le comenta el ministro de cultura al escritor sobre que desde la caída del muro ya no había escrito porque nada contra lo que oponerse. Aunque está claro que tarde o temprano se encuentran otros motivos, como él.

    Yo tengo la misma sensación cada vez me gusta más.

    Un saludo!
    María said...
    Hola jazzman!
    Lo primero, leo tu blog a menudo, aunque no lo parezca ya que no suelo dejar mensajes en casi ninguno de los que también leo por ahí. Y seré de las pocas personas internautas que no tenga blog hoy en día, jeje.
    Sólo decir que la peli es buenísima, y que una amiga mía alemana me comentó que, irónicamente, el actor Ulrich Mühe ( el prota espía ) fue espiado en sus tiempos por la propia Stasi e incluso también por la que fue su esposa en aquellos años. Vivir para ver.
    Javier G. Pasamón said...
    n film interesante pero que recuerda demasiado en sus propuestas a obras superiores como "The conversation" de Coppola o "Blow Out" de De Palma, por ejemplo.

    Un saludo
    Anónimo said...
    Anónimo said...
    Anónimo said...

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