martes, 6 de febrero de 2007

Con la emisión el pasado viernes por la noche en La 2 (bravo por ellos!) del documental de Michael Moore "Farenheit 9/11", y una vez madurada la cuestión, se me vienen planteando estos días una series de dudas bastantes importantes. Y no voy a hacer referencia a la calidad de la película/documental de la cual no hay duda que es magnífico, un documental (prefiero llamarlo así) que se hace muy entretenido de ver, con muchas declaraciones irónicas y algunos montajes de música e imágenes muy bien escogidos. Todo con la intención de hacer llevar al espectador a creer lo que el Sr. Moore expone, cosa que logra con total efectividad.

Pero es en este punto dónde me quiero parar, porque el documental pone de manifiesto una subjetividad bastante clara y que en ningún momento el director deja de reconocer, pero evidentemente las presenta como verdades que nadie puede llegar a cuestionar puesto que el trabajo de investigación lo ha hecho él y él mismo ha llegado a las conclusiones que le han parecido oportunas. Y es que desgraciadamente la verdad se ha convertido en algo muy subjetivo, todo depende de quién esté contando la historia, de qué es lo que quiere que se sepa y cuánto, de qué intereses haya envueltos en la verdad en cuestión y por supuesto, qué se puede ganar contándo una cosa u otra.


Por ello, el Sr. Moore intenta rebatir una "verdad" presentada por el gobierno estadounidense de Bush, con otras "verdades" supuestamente reflejadas en su profunda investigación. Y, evidentemente, no estoy poniendo en duda todo ese trabajo que el director ha hecho para elaborar tan excelente material, sino más bien, planteo la duda de ¿a quién debemos creer? ¿será verdad lo que expone el Sr. Moore? o a lo mejor es verdad sólo en parte, y si así es ¿cuánto de verdad hay en este documental? Buffff, la verdad es que lo único que puedo hacer es resoplar y decir "no tengo la menor idea".

Pero lo grave no es eso, sino que además de no poder dar contestación a estas preguntas, no hay manera de averiguarlas por uno mismo, no hay manera de buscar esas respuestas y aquí es dónde está la verdadera cuestión, es decir, nos vemos obligados a creernos lo que tanto de un bando como del otro nos dicen, porque para nosotros es imposible averiguarlo por nuestra cuenta. Aunque siempre nos queda la opción de no creer a nadie, pero claro entraríamos en una especie de limbo de ideas en el que nada y todo es verdad y en el que nada y todo es mentira, limbo en el que se encuentran mucha gente hoy día, en lo que se ha llamado la era del relativismo. Relativismo que para la mayoría se presenta como única opción ante las continuas mentiras y ocultaciones de la verdad por parte de políticos, periodístas, medios de comunicación, lideres religiosos y ahora de bloggers sin escrúpulos que manejan como quieren a sus cándidos lectores.

Lo que está claro y no estoy descubriendo nada nuevo, es que el gobierno del Sr. Bush (como en los anteriores presidentes de norteamérica y en todos los países del mundo) ha ocultado muchísimas cosas y que detrás de sus guerras e invasiones hay intereses económicos y demás asuntos oscuros. Pero ¿hasta qué punto es esto verdad? Quizás simplemente tengamos que creer que algo es verdad o mentira (si queremos, claro) pero nunca podremos cuantificarlo.

Asunto peliagudo este, por eso me gustaría saber vuestra opinión. Podéis echar un vistazo a lo que comenta la Wikipedia sobre el mencionado documental, y una página muy curiosa que establece lo que a su juicio son 59 falacias sobre Farenheit 9/11.

4 Comments:

  1. pequeñoIbán! said...
    A mi no me parece un dcoumental tan bueno, otra cosa es que sea necesario... pero creo que era mucho mejor el de Bowling for columbine

    Pero como digo le creo, estoy seguro de que Moore es demagogo a su manera (como la escena que unas viejas en una asilo opinan sobre Rumsfeld) pero eso no le quite un ápice de verdad a lo que cuenta, aunque de razones a sus detractores para la sospecha

    Un saludo!
    Cinematic said...
    Ví que lo daban y lo grabé. Lo ví el domingo. Sin duda, Michael Moore utiliza los hechos a su favor y muestra tan solo una cara de la moneda. Claro que la otra ya la vemos en los medios de comunicación todos los días...

    "Fahrenheit 9/11" me pareció un muy buen documental, con multitud de datos irreprochables y también juicios impostivos por parte del señor Moore. Dejando a un lado que coincida o no (coincido casi totalmente con sus teorías) el documental está bien montado e informado, además muestra escenas de fuerte impacto emocional como cuando la señora a la que se le muere el hijo en Irak lee la carta de su hijo o cuando va a la Casablanca y tiene que soportar con la ignorancia de la gente. No menos fuerte son las escenas en las que dos hombres van convenciendo y manipulando a jóvenes estudiantes para alistarles en la marina y prácticamente destruir sus vidas. Así como las caras ensanfgrentadas y cuerpos sin algún miemebro. Son escenas muy fuertes, y sacan a elucir muchas cosas de una guerra absolutamente falseada, desde el momento en el que se planificó, en el que se han multiplicado las muertes tanto de americanos como de Irakies tras el 11-S. Evidentemente, el objetivo no podría ser el de una guerra preventiva, sino el beneficio (y abuso) de recursos con la falsa excusa de las armas de destrucción masivas.
    Ahora, se acaba de anunciar que Bush va a incrementar el dinero en la guerra quitandolo de ayudas humanitarias y sociales. Avergonzante.

    Saludos!!
    josé miguel said...
    Estoy de acuerdo en muchas cosas de lo que dices. Farenheit 9/11 es un buen docuemntal, más currado que Bowling pero inferior. Y lo de las verdades a pares que comentas es cierto. También me planteé esas dudas viéndola por tercera vez este sábado pasado.

    Por cierto, te he enlazado en mis dos blogs, jácaras reales y cine con jazz, gracias por hacerlo con el mío.

    Un saludo
    aadjazz said...
    Pues se agradece el linkeo.

    Saludos!

Post a Comment