Él era tan duro y romántico como la ciudad que amaba. Tras sus gafas de montura negra se agazapaba el vibrante poder sexual de un jaguar. Nueva York era su ciudad y siempre lo sería. (Manhattan)
Tengo que reconocer que no hubiese disfrutado de Nueva York si no hubiera sido por Woody Allen, y es que gracias a sus películas pasear por la ciudad se transformó en algo único, mágico, con la sensación de que el jazz provenía de cualquier esquina cuando en realidad estaba en mi mente.
Porque sin él hubiera sido imposible pasear por Brooklyn e ir imaginando que en cada ventana de las hermosas casitas adosadas de ladrillo rojo estaba esa familia judía de 'Dias de radio' cuyas vidas giraban alrededor de un aparato de radio, y todas sus alegrías y desgracias iban al compás de esas historias. Incluso inevitable era ver a los niños jugar en la calle y pensar que quizás estuviesen emulando al vengador enmascarado. O inevitable era no imaginar que quizás uno de ellos podría perfectamente haber dicho De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.
Y es que Brooklyn no sería lo mismo sin Woody, incluso cuando pasabas por alguna escuela pública o veías uno de esos autobuses amarillos aparecían en tu mente aquello que Woody decía en Annie Hall: Recuerdo a los profesores de nuestra escuela pública. Teníamos un dicho: Los que no saben enseñan, y los que saben enseñar dan clases de gimnasia. Y, claro está, a los que no sabían nada de nada, venían a enseñar a nuestra escuela.
O hubiese sido imposible pasear por Chinatown sin intentar adivinar en que sinuosa esquina estaba la consulta de ese misterioso médico chino de 'Alice', cuyos medicamentos provocaba que uno pudiera llegarse a conocerse mejor a sí mismo y a los demás volviendonos incluso invisibles. ¿Existirá de verdad ese hombre? me preguntaba. Deambulando por sus calles atestadas de turistas y puestecitos imitando todo lo que en el mundo sea imitable, me hacía preguntas de índole filósofico ¿Puede el hombre conocer el universo?, Dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil.
Pasando por Chelsea me preguntaba cuál de esas personas con las que me cruzaba pudiera ser una Alice encerrada en su mundo de fantasía y lujos, fachada de una realidad mucho más cruel y desgarradora, realidad a la que dificilmente se quiere uno enfrentar, pero que cuando se enfrenta tiene tomar decisiones importantes con total valentía. O en el mismo barrio, vaticinar qué nuevo misterioso asesinato se había producido, pero claro, no un asesinato cualquiera, sino uno que despertara la curiosidad de una vecina cotilla y un marido cuya relación son su psicoanalista sea mayor que con su propia esposa.
Pero claro, no tuve la oportunidad de conocer las entrañas de la Estatua de la Libertad, y por tanto, no puedo decir eso de La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la estatua de la Libertad. Aunque sí que pude disfrutar de unas magníficas vistas desde el ferry que conduce a Staten Island, intentando adivinar qué es lo que hace que tanta gente la adore y a la vez que tanta gente la odie, cosas de mujeres, supongo.
Quizás hubiera sido imposible pasear por el Soho, mientras pensaba que en uno de esos apartamentos cutres, roídos por el paso del tiempo quizás se encontrara ese pobre infeliz amante del jazz cuyo sueños eran de un seductor, pero cuya realidad era completamente diferente.
Cuando contemplé los carteles que anunciaban la ópera 'Madame Butterfly' en Licoln Center, me era imposible no recordar esa escena en la que Woody salía de él con Diana Keaton y le decía eso de Cuando escucho a Wagner me entran unas ganas de invadir Polonia. Sencillamente genial.
Central Park se convertía en el centro de mis conversaciones imaginarias entre Allen y Diane Keaton, filosofando sobre la vida, teorizando sobre el origen de nuestra existencia, vaticinando el futuro, declarando amor eterno, o incluso ironizando sobre otros directores de cine, tan referentes en su carrera, Y si llega a decir algo más sobre Ingmar Berman le salto de puñetazo las lentillas de contacto.
Sea en la estación que sea en que la visites te sientes identificado en 'Todos dicen I love you' donde el otoño, invierno, primavera y verano, predican los eventos por venir en las vidas de los personajes, y así puedes emular a cada uno de ellos en función de la estación en la que la visites.
Pero claro, cuando paseas por Manhattan piensas en esas diez razones por las que merece la pena vivir y entre ellas está claro que es el jazz, bueno en concreto la grabación de Potato Head Blues de Louis Amstrong. Y es que no hay jazz sin Manhattan, y no hay Manhattan sin jazz. Ir a Manhattan y no pararte en un club de jazz a tomarte una Brooklyn lager, sería como si salieras a la calle totalmente desnudo.
Y es que si no hubiese visto las películas de Woody no podría haberme sentado en ese solitario banco de Batterside Park contemplando una vista espectacular del puente de Queensboro mientras repetía aquella maravillosa frase de Me encanta esta ciudad, viviría eternamente en ella.
viernes, 16 de febrero de 2007
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Woody Allen, Nueva York y yo |
jueves, 15 de febrero de 2007
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Eldar Djangirov: El niño prodigio del jazz |
En todos los estilos musicales y en casi todas las generaciones nacen niños prodigios, pero en esta época en la que faltan las ideas y sobran los artistas, las grandes compañías están a la caza de cualquier jovenzuelo que a temprana edad destaque para ficharlo y comenzar su explotación de una forma descarada. Ese es el cado de Eldar Djangirov, un joven nacido en 1987 que a los cinco años su madre (musicóloga y profesora de historia de la música) se da cuenta de la habilidad de Eldar para repetir, nota por nota, cualquier tema que sonase y después de oírle tocar en el festival de jazz de Novosibirsk en 1996 con nueve años, el promotor de jazz Charles McWhorter consigue que asista a un campus de verano en el Interlochen Center for the Arts en Michigan, tras el que Djangirov se instala en los EEUU (primero en Michigan, luego en Kansas City y finalmente en San Diego). Y ese el comienzo de una carrera espectacular que hoy día aún tiene su continuación.
Continua desarrollando su talento e impresionando a todo el que le escuchaba. Marian McPartland le invitó a participar en sus series NPR de Piano Jazz. El doctor Billy Taylor contrató su aparición en el programa de la CBS Sunday Morning. En Kansas tocó para la Fundación Musical de Jazz, donde le escuchó Michael Greene, el entonces responsable de la Asociación de la Grabación de las Artes y las Ciencias. Greene decidió que Eldar tocara en los televisados premios Grammy del 2000. Al mismo tiempo, Eldar participó en el concurso de jazz con piano de 2001 Lionel Hampton Jazz Festival ganando el primer premio. El siguiente año ganó el primer puesto en el concurso Peter Nero Piano. Graba sus dos primeros discos, “Eldar” (2001) y “Handprints” (2003) para el sello discográfico D&D y en el año 2004 firma un contrato con Sony. En marzo de 2005 se publica “Eldar” (Sony Classical).
El pasado verano giró por los mejores clubs de jazz de todo el país. Fue elegido por Wynton Marshalis para aparecer en la gala de apertura de jazz en el Lincon Center New Rose Hall. En enero de 2005, apareció como nuevo artista en la conferencia de la asociación internacional para la educación de jazz en Long Beach , California. Todo eso aparte de participar en numerosos festivales, y de grabar el año pasado un disco en directo en el prestigioso club "Blue Note" de Nueva York, en el que un servidor tuvo el privilegio de estar presente.Djangirov es un músico que combina influencias procedentes de diversos pianistas señeros en la historia del jazz: el virtuosismo de Art Tatum (aunque quizás su estilo pianístico esté más cercano al de Oscar Peterson), el intimismo de Bill Evans o la exuberancia de Dave Brubeck. Dotado de una impecable técnica, es capaz de tocar larguísimas líneas melódicas con la mano derecha a una velocidad pasmosa, mientras su mano izquierda hace el comping, pero también de tocar block chords. La profusión de notas no impide que el toque sea preciso y controlado, y que las ideas surjan con fluidez y coherencia.
Pero quizás falle en lo que algunos artistas consideren como lo más importante, y es que en alguno de los temas lentos se puede apreciar algún rasgo propio de su falta de madurez: la ausencia de espacios (por su tendencia a tocar demasiadas notas) y una cierta “frialdad” en las baladas.
En definitiva, todo un niño prodigio que voy a tener el placer de disfrutar esta noche, junto a Marco Panascia al bajo y Todd Strait a la batería, en Jerez de la Frontera (Cádiz) en el ciclo "Jazz, rising stars" que una vez al mes nos traen artistas de la categoría del mencionado Eldar, y lo mejor es que la entrada es gratis, lo cual se agradece. Si me permiten hacer fotos las colgaré en este blog junto con la crónica de la velada.
Para los que no podéis estar presente os dejo un video de una actuación del niño en Amsterdan, que lo disfrutéis.
miércoles, 14 de febrero de 2007
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Movie Review: Los tres entierros de Melquiades Estrada - Tommy Lee Jones (2005) |
Las fronteras delimitan los paises, separan a las personas, califican de ilegal a aquel que las traspasa sin permiso pero no impiden que dos personas sean amigos, aunque se levante un muro entre ellos, un muro tan alto como la misma muerte y no el que está construyendo el Sr. Bush.
Película de pasos fronterizos, del que hay entre la vida y la muerte, entre una amistad de personas de procedencias diferentes pero con muchas cosas en común. Buen debut como director de Tommy Lee Jones que ha sabido rodearse de gente con talento, Guillermo Arriaga incluido (aunque no sea uno de sus mejores guiones), para hablarnos de amistad, aunque también de muchas otras cosas (no todas con éxito): incomunicación matrimonial, infidelidad como escape de la rutina diaria, y de la obligación de pedir perdón a quién se ha hecho daño, aunque sea por obligación.
Y es interesante que como director haya desarrollado un estilo propio, cosa que no pueden decir muchos, estilo áspero y rígido en sus tomas, pero personal al fin y al cabo. Y nos puede resultar más o menos agradable de ver (en mi caso menos), pero lo que está claro es que impregna a la película del aire que pretende: áspero, seco, rudo, sin sentimientos...como las arenas desérticas de Texas o como el corazón del guarda del paso fronterizo.
La película se divide en cuatro actos: El primer entierro, el segundo entierro, el viaje y el tercer entierro. Al principio me pregunté si se puede enterrar tantas veces a una persona, pues según la película sí, aparte de matarla por lo menos tres veces. En cada acto cuenta algo diferente, retrocede a ratos al pasado para relatar esa maravillosa amistad que se forjó entre dos vaqueros (quiten de sus mentes Brockeback Mountain, que no va por ahí) y a la vez avanza en la búsqueda del que asesinó a su amigo mejicano. Una vez encontrado al asesino, comienza el viaje, quizás la parte más lenta pero para mí la más interesante, con tomas impresionantes del estado de Texas y de camino a México, y parte de éste, pero sobretodo por la transformación del villano a base de perrerías que Pete Perkins (el personaje de Tommy Lee Jones) le somete.En una de sus paradas, ya cruzada la frontera con México, se produce una de las mejores escenas de la película, hablan con un hombre mayor que está escuchando la radio mientras el guarda fronterizo come con un ansia impresionante y este señor mayor les dice que el pueblo que buscan no existe, la expresión en la cara del guarda es para enmarcarla. Y es que esta escena refleja el cambio que se produce en su personaje, antes totalmente incomunicativo y áspero pero ahora comunicador, diríamos que humano y capaz de mantener una relación más o menos sincera con el que lo lleva a alguna parte de México a la fuerza. Y es que Barry Pepper hace un papel que le va com anillo al dedo en esta película.
En definitiva, una película de amistades y relaciones humanas, que si bien pretende contar mucho, aunque solo una cosa cuenta bien, y es que hay amistades que van más allá de la muerte.
Mi valoración: 7
martes, 13 de febrero de 2007
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Bob Dylan y su Theme Time Radio Show |
En cierta ocasión John Lennon dijo No hace falta oír lo que dice Bob Dylan, lo importante es cómo lo dice, ay amigo, cuanta razón tenías, porque el secreto de Bob Dylan reside en la manera de contar las cosas, la forma en la que con su voz destripa historias de la calle, historias que son comunes a todos nosotros y que día tras días inundan nuestras vidas. Su música es una experiencia agotadora, agotadora porque es muy dificíl asimilarla, pero no puedes evitar dejarte la vida en el intento, te arrastra sin remedio, te agarra con tal fuerza que no puedes soltarte hasta que después de una larga lucha te termina lanzando contra la pared, completamente extasiado, y quién no quiere morir de placer.
Un poeta, un folkie, un rockero, un incomprendido, las palabras no dan para definir una personalidad única, genuina, independiente, a contracorriente, marcada por la huella imborrable del paso del tiempo del que observa la realidad con ojos distintos al resto.
Cada viernes por la noche se repite el mismo ritual, con su voz semejante a un desgarro en la piel, un desgarro profundo e intenso que llega a lo más hondo de nuestro ser, palabra por palabra nos va desnudando, despojando de nuestras impurezas, nuestros angustias y nuestros temores, regalándonos canciones que bien pudieran valer una vida. Canciones sin ninguna conexión entre ellas más que el tema elegido para la noche, el momento y la persona que las deja escapar en el universo de las ondas, para que cual cazador de melodías nos dispongamos a atraparlas y así intentar adivinar que pudo inspirar a ese genio irrepetible de la música.
Gracias maestro!
(A todos los amantes de Bob Dylan)
P.D. El Bob Dylan's Theme Time Radio Hour se retransmite los viernes a las 20:00h (hora española) a través de la cadena BBC Radio 6, aquí tenéis el enlace para oirla online.
lunes, 12 de febrero de 2007
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Los 'Grammy' y 'Bafta' ya de tonterías |
Aunque no soy muy amigo de los premios, como muchos de vosotros ya sabéis, hoy es inevitable no poner las noticias o leer algún periódico nacional o extranjero sin que te topes con los dos premios que ayer por la noche (en horas distintas, claro) se entregaron: Los musicales premios Grammy y los cinéfilos premios Bafta británicos.
En cuanto a los primeros, los Grammy, o como invertarn un porrón de premios para tener una gala larga con un montón de actuaciones y llenar la saca a base de anuncios, la lista es tremendamente larga,y yo (costumbre mía) evidentemente no me voy a enumerar los premios, para eso tenéis este enlace, pero sí que voy a destacar los artistas premiados que a mí personalmente me gustan, por una razón u otra. Por cierto lo retransmitieron en directo por el canal SET de la TDT, pero empezó a las 1.55 y hoy teniendo que trabajar como que no pudo ser, de todas formas se agradece el detalle:
- Uno de los sucesos más destacados de la gala fue la reunión de los componentes de "The police "después de mucho tiempo, aunque como siempre pasa en estos casos, fue para darle un poco de aliciente a la gala y para que hoy, como un servidor, hable de ello.
- Pero bueno, ante todo y por encima de todo, destacar que las grandes triunfadoras fueron las Dixie Chicks, grupo que a un servidor le gusta, pues sí. Ganaron el premio a Albúm del año, "Taking the long way", Grabación del año y Canción del año, "Not ready to make nice" (una gran canción, sí señor) y como no, Mejor album country del año. En cuanto a la canción, la escribieron después que se les intentara hacer un boicot porque declararon que era para ellas un deshonor provenir del mismo estado que el Sr. Bush, eso es ser independientes y lo demás son tonterías. Pero bueno, lo que está claro es que el "country" con tintes políticos sigue siendo cool en norteamérica y que el R&B está tan sumamente explotado, imitado y adaptado por cantantes pop que la gente empieza a estar un poco cansada de lo mismo.- Otro triunfador, aunque no tanto, fue John Mayer, del que también he hablado en más de una ocasión, llevándose el premio al Mejor album pop vocal con "Continuum", albúm que un servidor lo compró en Manhatan, concretamente en la famosa tienda de musica y electrónica J&R, muy cerquita de la zona cero, que recuerdos... Aunque tengo que decir que para mi gusto no es el mejor de él, "Room for squares" o "Heavier things" son discos más experimentales y alternativos a lo que conocemos comúnmente por "pop", pero bueno, más vale tarde que nunca. Curiosamente anoche escenificó en la gala de los premios la canción "Gravity" (para mí la mejor del disco junto con "Stop this train") de la que ya colgé un video en este blog.
- Y otro premiado fue John Legend a la mejor actuación masculina de R&B por la canción "Heaven" de su último disco. No soy un amante del R&B, pero creo que este hombre hace una fusión de funky, soul y R&B bastante interesante y genuino y que se sale de la comercialidad de Beyoncé y compañía.
Por cierto, a mi entender se olvidaron de mi querida Norah Jones y de Amos Lee, pero es que no se puede tener todo... Aunque no me quiero olvidar de dar la enhorabuena a los que han ganado el premio al Mejor disco de música hawayana, un gran trabajo, sí señor.
Os dejo la canción de las Dixie Chicks
Como decíamos, en el otro lado del charco, se entregaron los premios 'Bafta' británicos (lo siento pero es imposible recurrir al chiste fácil) en el renovado auditorio del Picadilly, 195, lo que algunos llaman los "Oscars" ingleses, y nunca mejor dicho porque las nominaciones eran casi calcadas.Los ganadores los podéis ver aquí, aunque me gustaría destacar que nuevamente nuestra Penelope Cruz se ha vuelto a venir con las manos vacías, lo que ya viene siendo una confirmación total de cara a los Oscars (o no?), en beneficio de la grandiosa Helen Mirren. Y "El laberinto del fauno" se vuelve a casa con un par de premios en la saca, Mejor película no inglesa y Mejor diseño artístico, suma y sigue...
En fin, ya no quedan más premios antes de los Oscars, así que ya tan sólo queda esperar a lo que para muchos será la gran noche, para mí será una noche más aunque no una mañana más...
viernes, 9 de febrero de 2007
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Movie Review: United 93 - Paul Greengrass (2006) |
Mucho se habló de esta película el año pasado, tanto por su temática como por su realización, y en vista de todo lo que se había hablado sobre ella, me decidí a verla, a pesar de que la historia parecía bastante simple: el 11-S varios aviones fueron secuestrados por unos terroristas islámicos con la intención de estrellarlos en diferentes objetivos estratégicos de Estados Unidos, todos llegaron a su fin, excepto uno.
Y como digo, historia simple pero que tiene el añadido que fueron hechos reales y hechos que todos conocemos bastante porque vivimos en directo aquellos acontecimientos y con una cobertura televisiva 24 horas, por lo que tiene cierta emoción añadida.
Y la verdad es que la película me ha producido sentimientos desiguales. Por un lado, el que la película no se base única y exclusivamente en dicho avión (el vuelo United Airlines 93) sino más bien en mostrarnos a tiempo real lo que ocurrió desde que se empezaron a dar cuenta de que algunos aviones estaban secuestrados, me parece positivo, sobretodo porque la película se hace entretenida y aporta algunos datos (reales o no) bastante interesantes de todo lo que ocurrió ese fatídico día, el 11-S. Todo ello narrado con una estética de documental que aporta cierta realidad a lo que estaba ocurriendo y que es de agradecer, sobretodo si hablamos de una película basada en hechos reales.Y es aquí dónde muchos no están de acuerdo, porque lo que mucha gente espera de una película sobre el 11-S y todo lo sucedido alrededor, es una historia épica, llena de personas que se erigieron en héroes y con bandera americana ondeando de fondo incluida. Pues olvidaros, porque esto no lo vaís a encontrar en esta peli, encontraremos a héroes, eso sí, pero de la vida real, de aquellos que ante las adversidades hacen todo lo posible por sobrevivir, pero sin exaltar nuestras emociones ni manipularnos como si fueramos consumidores compulsivos de comics.
El hecho de que se haya hecho con actores desconocidos provoca que los protagonistas sean personas anónimas, personas de la calle, que podrían ser nuestro vecino o el que saca al perro todas las mañanas. Quizás esto sea un arma de doble filo, porque por otra parte le quita fuerza a la película, y centra la atención en la historia más que en las interpretaciones. Interpretaciones que por otro lado, no tienen mucho tiempo en pantalla con lo cual no les dan tiempo a demostrar su valía realmente.
Y es aquí dónde creo que está su principal defecto, es una película de ida y venida, trepidante y a pesar de saber el final, se hace muy emocionante, tanto que no da tiempo a asimilar lo que está sucediendo, ni a identificarte con los personajes, ni siquiera a aprenderte sus nombres. No sabes quién es quién y que hace realmente, porque las imágenes pasan con tanta rapidez que no te das cuenta de las cosas a menos que las veas a cámara lenta. El conjunto se hace vacío y sin ninguna fuerza.
Incluso al final te queda la sensación de ¿y esto es todo? Me resulta díficil de explicar, pero es un poco la sensación de que esperabas más y te has llevado menos, o de que has pasado casi dos horas viendo una película, que sí aporta algo interesante, pero no te proporciona nada con lo que te puedas quedar, porque aunque al principio, y con el corazón a 200, te pueda parecer una gran película, cuando pasan los días te das cuenta que no pasará a los anales de las mejores películas de la historia.
En definitiva, una película interesante por la historia real que la rodea y por la forma en que está hecha, pero que no aporta nada trascendente ni nada con lo que llevar en nuestra memoria cinematográfica.
Mi valoración: 7
jueves, 8 de febrero de 2007
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Music Review: Kind of blue - Miles Davis (1959) |
Os propongo una adivinanza: ¿qué disco le regala Julia Roberts a Richard Gere en "Novia a la fuga"? tic, tac, tic, tac.... ringgggg. ¡Correcto! "Kind of blue" de Miles Davis.
Pero bueno, anécdotas de películas de mediana categoría aparte, vayamos a lo realmente interesante y es este grandísimo disco, considerado por crítica y público como el mejor disco de la historia del jazz, aparte de ser el más vendido hasta hoy. Y claro uno se pone a analizar quiénes participaron y no tiene más que rendirse ante la evidencia: Miles Davis a la trompeta, John Coltrane al saxo tenor, Bill Evans al piano, Paun Chambers al contrabajo, y otros más que menos conocidos, pero grandes intérpretes de esta musica magistral.
El disco equilibra la balanza de diferentes corrientes jazzisticas, de ahí que a tantos aficionados y críticos les guste, sean más reaccionarios y por los más intrasigentes. Pero además es un disco perfecto para atraer a esos que aún el jazz no les ha engachado, de verdad, merece la pena probarlo.
"Kind Of Blue" sigue desarrollando el concepto "modal" iniciado ya por Miles en "Milestones". Concepto desarrollado por primera vez por George Russell, en el cual el intérprete improvisa sobre una serie de escalas, en vez de hacerlo sobre acordes o armonías (como habitualmente se practicaba). Aparte del enfoque musical "modal", las composiciones eran totalmente originales, y los músicos por tanto desconocían previamente tales composiciones, sin ningun ensayo previo y estando los interpretes dotados de contundentes aptitudes creativas (lo que podría haber llevado a una confrontación de egos), podría haberse esperado cualquier resultado. Pero todo se desarrolló perfectamente dando como resultado un equilibrio, serenidad, belleza y sencillez fuera de lo común, todo un deleite para los sentidos.
Siempre se ha hablado que Miles Davis fue el compositor de todas las canciones, pero la realidad es que Bill Evans participó en "Blues in Green" y en "Flamenco Sketches", con lo cual merece su pequeña parte de gloria.
Como dijo Miles Davis en cierta ocasión: "Antes que nada, toco para mí. Si hay gente que viene a escucharme, mejor." (1971) Pues amigo mío, no hay mejor regalo para los oídos que escucharte.
miércoles, 7 de febrero de 2007
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Un video, que no tengo muchas ganas de escribir |
Aunque hasta a mí mismo me parezca mentira, hoy no tengo muchas ganas de escribir, y no es por falta de temas, sino que me noto hoy un poco vago, pero aunque en otras ocasiones he dejado un espacio vacío, hoy lo voy a cambiar y os voy a dejar un video de una de mis artistas favoritas, Norah Jones, y una cación de su último albúm (Not too late) que se llama 'Thinking about you', que lo disfrutéis.
martes, 6 de febrero de 2007
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Sobre Farenheit 9/11 y lo que debemos creer |
Con la emisión el pasado viernes por la noche en La 2 (bravo por ellos!) del documental de Michael Moore "Farenheit 9/11", y una vez madurada la cuestión, se me vienen planteando estos días una series de dudas bastantes importantes. Y no voy a hacer referencia a la calidad de la película/documental de la cual no hay duda que es magnífico, un documental (prefiero llamarlo así) que se hace muy entretenido de ver, con muchas declaraciones irónicas y algunos montajes de música e imágenes muy bien escogidos. Todo con la intención de hacer llevar al espectador a creer lo que el Sr. Moore expone, cosa que logra con total efectividad.
Pero es en este punto dónde me quiero parar, porque el documental pone de manifiesto una subjetividad bastante clara y que en ningún momento el director deja de reconocer, pero evidentemente las presenta como verdades que nadie puede llegar a cuestionar puesto que el trabajo de investigación lo ha hecho él y él mismo ha llegado a las conclusiones que le han parecido oportunas. Y es que desgraciadamente la verdad se ha convertido en algo muy subjetivo, todo depende de quién esté contando la historia, de qué es lo que quiere que se sepa y cuánto, de qué intereses haya envueltos en la verdad en cuestión y por supuesto, qué se puede ganar contándo una cosa u otra.
Por ello, el Sr. Moore intenta rebatir una "verdad" presentada por el gobierno estadounidense de Bush, con otras "verdades" supuestamente reflejadas en su profunda investigación. Y, evidentemente, no estoy poniendo en duda todo ese trabajo que el director ha hecho para elaborar tan excelente material, sino más bien, planteo la duda de ¿a quién debemos creer? ¿será verdad lo que expone el Sr. Moore? o a lo mejor es verdad sólo en parte, y si así es ¿cuánto de verdad hay en este documental? Buffff, la verdad es que lo único que puedo hacer es resoplar y decir "no tengo la menor idea".
Pero lo grave no es eso, sino que además de no poder dar contestación a estas preguntas, no hay manera de averiguarlas por uno mismo, no hay manera de buscar esas respuestas y aquí es dónde está la verdadera cuestión, es decir, nos vemos obligados a creernos lo que tanto de un bando como del otro nos dicen, porque para nosotros es imposible averiguarlo por nuestra cuenta. Aunque siempre nos queda la opción de no creer a nadie, pero claro entraríamos en una especie de limbo de ideas en el que nada y todo es verdad y en el que nada y todo es mentira, limbo en el que se encuentran mucha gente hoy día, en lo que se ha llamado la era del relativismo. Relativismo que para la mayoría se presenta como única opción ante las continuas mentiras y ocultaciones de la verdad por parte de políticos, periodístas, medios de comunicación, lideres religiosos y ahora de bloggers sin escrúpulos que manejan como quieren a sus cándidos lectores.
Lo que está claro y no estoy descubriendo nada nuevo, es que el gobierno del Sr. Bush (como en los anteriores presidentes de norteamérica y en todos los países del mundo) ha ocultado muchísimas cosas y que detrás de sus guerras e invasiones hay intereses económicos y demás asuntos oscuros. Pero ¿hasta qué punto es esto verdad? Quizás simplemente tengamos que creer que algo es verdad o mentira (si queremos, claro) pero nunca podremos cuantificarlo.
Asunto peliagudo este, por eso me gustaría saber vuestra opinión. Podéis echar un vistazo a lo que comenta la Wikipedia sobre el mencionado documental, y una página muy curiosa que establece lo que a su juicio son 59 falacias sobre Farenheit 9/11.
lunes, 5 de febrero de 2007
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Movie Review: Bobby - Emilio Estévez (2006) |
Que los Oscars son una completa farsa no hay ninguna duda, sé que puedo ser un poco pesado, pero es que es verdad, y encima me dan más razones para pensar en ello. Este finde he visto esta, que aunque hacía algunas semanas que se estrenó, no quería perdérmela, y tengo que decir que me parece la gran olvidada este año en los premios yotenominoporquemegustantusfiestas de la farándula de Hollywood.
Curiosamente Emilio Estévez nunca ha tenido una gran carrera ni como actor, ni en los últimos años cómo director, pero eso no ha sido incoveniente para demostrar que es un gran realizador, y además uno de los que pueden marcar historia con una gran película.
Cuando uno ve la película se da cuenta que la película no es producto de un arrebato de revindicación política en el que debido a la indignación de que su país vaya y continúe en la guerra Irak irrazonablemente, se decida a plantar cara a los politicuchos de tres al cuarto para demostrarle en que consiste la política de verdad, no, la película de Estévez es fruto de una idea trabajada, estudiada y por consiguiente lo suficientemente madurada como para mostrarnos una visión del político norteamericano, Robert Kennedy, cuando menos original.
Porque, como muchos ya sabéis, el político en cuestión no aparece en la película, pero sus ideales y su forma de ver el mundo (por lo menos de boca para afuera) están presentes entre todos los personajes. Muchos críticos la han comparado con la gran película "Grand Hotel" (de la que, por cierto, se hace referencia de ella en una ocasión), en la que hay un gran reparto coral de actores, cada uno con su historia, pero sin salir de un gran hotel. En esta ocasión es el Hotel Ambassador de Los Ángeles, y el reparto coral de actores no puede ser más que magnífico.
Pero uno de los grandes aciertos de esta película, es en un espacio tan reducido pintar un retrato de la sociedad de finales de los 60 tan realista, y digo esto porque la vi con un amigo que ya pasa de los 40 y me comentaba lo acertado que era ese retrato y que la banda sonora con música de los sesenta ayudaba mucho, destacando una canción de Simón y Garfunkel, ídolos sesenteros. Y es que se tocan todos los estratos sociales: jóvenes comprometidos con la política (típico de los sesnta), hippies (más típicos todavía), richachones, famosos, solitarios jubilados, inmigrantes, afroamericanos, jefazos, matrimonios, etc. En definitiva un fresco de la época bastante real, que nos deja bien claro de en que momento de la historia de américa estamos y qué se estaba cociendo en la sociedad.
A muchos de los actores de esta película por fin se les ve actuar, es el caso de Christian Slater, Lindsay Lohan, Sharon Stone y Demi Moore, no creía que podrían hacerlo bien en una película, pero por una vez lo han hecho, y por supuesto ese tanto hay que apuntarselo al director que ha sabido sacar lo mejor de ellos. Precisamente el hecho de repartir la historia entre muchos personajes, pequeños relatos que dan forma al conjunto, permite a los actores demostrar su capacidad en intensas y breves actuaciones. A destacar la escena de la cocina con Lauren Fishborne y el tema del Rey Arturo, la del matrimonio que se va a casar para que el no se vaya a la guerra de Vietnam o la de la peluquería con Sharon Stone pelando a su marido, ésta última con más intensidad incluso que el mismo final.
Y digo esto, porque si hay que ponerle un pero a esta película es que el final se hace un poco cansino, quizás influya que ya todos sabemos como terminará, pero la voz en off de Bobby se hace un poco pesada y alarga lo inevitable. Pero para nada empaña una gran película, sobre una persona que ante todo demostró que tenía carisma y que por una vez puso a mucha gente de acuerdo, lástima que no lo dejaron ni intentarlo, aunque todos sabemos que del dicho al hecho...
Mi valoración: 9