La radio ya no es lo que era, los impersonales y fríos ordenadores han sustituido a las actuaciones en directo, los anuncios enlatados han acabado con los estribillos pegadizos y letras picantes a juego con la marca anunciante. Y es que la radio era una obra de artesanía en la que participaban un elenco de presentadores, actores y músicos, y que en la duración de sus programas nos hacían reír, llorar y emocionarnos. Todo eso terminó, y como emotivo y sincero homenaje Robert Altman, uno de los mejores directores de la historia, nos ha dejado esta disfrutable obra póstuma a modo de testamento.
Pero la vida sigue, y eso es lo que ésta película nos quiere reflejar, cual programa de radio la vida tiene un ciclo, está el preámbulo dónde los participantes se cuentan historias, se ríen e incluso aman. Durante el desarrollo del programa a veces las cosas van cómo se habían previsto, pero también surgen imprevistos, cosas de la vida, no siempre se puede predecir qué va a suceder. Y cuándo el tiempo asignado se acaba, la vida va terminando, el show se termina y es hora de recapitular, de reflexionar y de asimilar todo lo vivido. Pero la vida sigue, no todo acaba ahí, es por ello que la película deja una sensación de que no todo está terminado, de que no todo esta perdido, la vida de una persona puede terminar, pero la vida de los demás sigue, prolongándose la proporción al infinito, milagros de la existencia...
Díficil de destacar a un actor en concreto cuando se trata de un 'cast' coral, pero que menos que mencionar que Kevin Kline, Meryl Streep, y una madura pero a la vez soberbia Lily Tomlin, están sobresalientes. Tratándose de un director especializado en esta forma de trabajar era de esperar un resultado al menos notable.
Pero siguiendo con la metáfora de la vida, como en toda existencia que se precie abundan las conversaciones triviales aunque también las profundas, y si bien en este guión no abundan las profundas, no es más que un reflejo de lo que vida misma, una sucesión de relaciones en las que tan sólo a veces uno deja descubrir la profundidad que lleva dentro. Por ello, y sin comparar con otras obras del director, el resultado es un retrato fiel y real de lo que en nuestra vida nos encontramos.
En definitiva, un film recomendable para nostálgicos patológicos y para todos aquellos que en algún momento creía que un ciclo terminaba y que daba comienzo otro, porque a veces la vida puede ser el último show... hasta que comience el siguiente, claro.
Mi valoración: 8,5
lunes, 30 de abril de 2007
[+/-] |
Movie Review: 'El último show (A prairie home companion)' - Robert Altman (2006) |
viernes, 27 de abril de 2007
[+/-] |
Movie Review: 'El Padrino' - Francis Ford Coppola (1972) |
En una pequeña villa de la montaña Siciliana, se gestan los mayores golpes que la historia jamás haya visto, los asesinatos son pactados en reuniones vespertinas y el reparto del botín se hace entre niños correteando por la casa. Corelone es un pueblo aparentemente tranquilo, pero en sus entrañas habitan los mafiosos más buscados por las policias internacionales, y de ahí se exporta el saber hacer mafioso a países donde el dinero se imprime con sangre. Little Italy es un Corleone exportado a Nueva York, y con él todos sus sucios negocios, sus asesinatos a plena luz del día y como no, sus tremendos restaurantes de pasta dónde alguno que otro termina reposando su cabeza en el plato de spaguettis.
"La familia es lo más importante", ese el lema de los clanes italianos, clanes cuyo máximo dirigente y patriarca es el "Padrino". El Padrino todo lo ve, oye y de su boca salen las ordenes a seguir. Cuál dios omnipresente, todo se hace con su beneplácito y bajo su aprobación. Si alguien necesita un favor, El Padrino se lo concede gracias a su bondad inmerecida.
Por ello, el retrato de esta particular forma de vida por parte del maestro Coppola es fiel y tremendamente detallado, llegando a límites inauditos, digno de alguien que ha vivido muchos años dentro de este tipo de organizaciones, quizás haya sido así... Sus personajes parecen sacados de ese pequeño pero activo barrio de Nueva York, dónde los puestos de fruta y los restaurantes de pasta se suceden a lo largo de su calle principal, Canal Street. Las actuaciones de Marlon Brando y Al Pacino han quedado para la historia, esa paulatina pero profunda transformación del personaje de Pacino, desde ser un "outsider" de la familia a convertirse en un jefe seguro, decidido y sorprendentemente frío debería formar parte de la cultura general impartida en las escuelas y universidades.
De desarrollo a veces lento y tedioso la evolución de la trama nos atrapa y nos introduce en mundos poco conocidos por nosotros pero tremendamente atractivos. Universos paralelos que están ahí y que con una maestría nunca antes vista, aparece ante nuestros ojos cual tesoro recién descubierto. Un regalo para todos los amantes del cine, pero un cine en toda su esencia, puro, sin excentricidades, directo y sincero.
El mundo del cine estaría huérfano sin su "Padrino", y de eso no cabe ninguna duda, marcando un antes y un después no habría (ni habrá) película que la supere, bueno, excepto la segunda parte, aunque de eso nos ocuparemos otro día...
Mi valoración: 9,5 (El 10 lo tengo reservado a la segunda)
miércoles, 25 de abril de 2007
[+/-] |
Movie Review: 'La vida en rosa (Edith Piaf)' - Oliver Dahan (2007) |
Para alguien cómo Edith Piaf la vida es muy sencilla, sólo consiste en hacer punto y cantar, todo lo demás sobra. ¿Para qué más si eso la hace feliz? Para alguien que ha encontrado en el cantar el refugio perfecto a sus más profundas decepciones, el medio ideal de expresar sus emociones (aunque en realidad no fueran suyas), y sobretodo la forma en la que permancer con vida en medio de un mundo hostil y desangelado, eso es más que suficiente.
Siendo lo que es, un biopic al uso, no se podía esperar mucho de esta película, aunque en cierta forma se aleja de lo corriente. Con un comienzo de lo más cercano al telefilm, el director nos va introduciendo en el universo particular de "la niña Piaf" ("La môme piaf" o "La môme" a secas), contándonos sus humildes y devastadores orígenes, pasando por su juventud entre circos ambulantes y clubs de París dónde la música sonaba de fondo y servía para ahogar los gritos del gentío.
Sin embargo, la película evoluciona al compás de la protagonista, a medida que Edith gana fama y en toda su apariencia se vuelve más sofisticada (aunque en el interior siga siendo una chabacana) la película se torna más clara, más nítida y sus imágenes intentan expresar algo. Algo que no se sabe muy bien qué, pero que por lo menos demuestra buenas intenciones, incluso en alguna que otra ocasión logra emocionar, esa escena con ella en el escenario actuando dónde tan sólo suena la música es de lo más conmovedor, en una película que se supone debe emocionar de principio a fin. Aún así, uno logra simpatizar con la protagonista, sin caer en la divinización (algo difícil tratándose del país galo), llegamos a excusar sus excentricidades e incluso a reirnos con sus salidas de tono, y es que en el fondo todos somos humanos y el conocer los orígenes de alguien nos hace ponernos más en su lugar.
Todo ello contado de una forma muy original (bueno, ya hoy día no tanto): a través de saltos en el tiempo, logrando una perspectiva amplia de la cantante, que un sólo vistazo nos demos cuenta de cómo era de pequeña, de adolescente y justo antes de morir no es sencillo, pero aún así se logra con una sorprendente efectividad.
Marion Cotillard está tremenda en su papel, nunca vi a Edith Piaf en persona, pero si la viera estaría viendo a ésta actriz. Tanto por su caracterización física, por su forma de moverse y de andar e incluso por los gestos en la cara, desvelan que nos encontramos ante una actriz que puede darnos muchas alegrías de aquí en adelante, eso si deja a un lado proyectos como 'Un buen año' claro.
Pero la verdadera protagonista es la música de Edith, suena, y vaya si suena, sus canciones llegan directas al corazón, su evolución como cantante es perceptible, volviéndose su pronunciación más clara y entendible después de su 'affair' con un profesor. Un festín para nuestro paladar auditivo.
Por lo tanto, una película disfrutable con los sentidos y a pesar de su larga duración, interesante en su desarrollo. Porque como decíamos al principio, lo de Edith Piaf tiene mérito, transformó una vida complicada en algo muy sencillo: cantar y hacer punto. Y es que a veces la felicidad está en las pequeñas cosas, o no tan pequeñas...
Mi valoración: 8
lunes, 23 de abril de 2007
[+/-] |
Proyecto Sesiones Dobles: Gracias a todos!! |
Enhorabuena a tod@s! La primera entrega del "Proyecto Sesiones Dobles" ha sido todo un éxito. Y para que sirva de homenaje y resumen, aquí tenéis un extracto de vuestros comentarios:
La relación entre Li-zehn y Chow va creciendo poco a poco, serenamente, basándose en complicidades y en compartir secretos. Su relación se basa en el respeto mutuo, en estar atento a las necesidades de la otra persona. En crear un mundo único entre ellos: en no regalar el mismo bolso o la misma corbata a dos personas - Books&Films
En esos amores imposibles, en esos momentos insubstituibles, reside la esencia del anhelo, del tormento y la felicidad. Wong Kar-Wai se ha erigido como el cineasta del deseo y la memoria. A degustar con los sentidos, a sublimar con la reflexión. - Cineahora
A mí me ha parecido una historia de amor tristísima, formada por pequeños detalles, sensible (tal vez demasiado, pero nunca sensiblera), que sin duda añadiría a mi lista de “Las historias de amor más tristes del mundo” - Cinematic World
Una tristeza especialmente luminosa, especialmente esperanzadora, una tristeza que impregna por entero la historia, a los personajes, sus relaciones, sus decisiones, pero que no deja de ser bella, enigmática y necesaria. - El día del cazador
Así, con retazos en un principio inconexos, que van tomando forma dentro del puzzle de la memoria, Wong-Kar Wai va construyendo una historia de amor entre dos personas a las que apenas vemos tocarse, cuyo destino se une por mero azar porque, como dice la canción, están cerca - El diario de Mr. Macguffin
Estas dos peliculas tienen una belleza grandisima y cuando ves una pelicula asi, disfrutas con los sentidos, la musica (espectacular y emotiva en ambas), la belleza de las escenas, los grandes actores... - Himnen
Encandilar es fácil, atrapar no. Emocionar cuesta, conducir tramposamente -y mal, mejor hacer trampas bien- es lo más fácil del mundo. Kar-Wai es el maestro de la sugestión, original, atrapa, se sirve del cine más enigmático, tanto si interesa la historia como si no - Fábrica de ilusiones
Si la poesía se pudiese expresar fielmente en imágenes sin duda In the mood for love seria uno de los poemas más hermosos jamás escritos. - Padded Room: Chronics Floor
La voluntad del director de crear un universo estético en todos sus sentidos queda más que patente y plenamente conseguido. Una obra de una belleza plástica tan arriesgada como la de In the Mood for Love es destacable en estos tiempos que corren. - El lamento de Portnoy
Todo en ella es plástica, imagen, recreación visual. Tanto que a veces olvidas estar viendo una película para sentirte etérea, en brazos de un amor que es imposible pero que tiene tanta fuerza que traspasa la pantalla. - La mujer justa
Pero no puedes evitar sentir, viendo Deseando Amar, que esta película roza la perfección. Wong Kar-Wai tiene el mérito de transformar, gracias a la magia del buen cine, una historia mil veces vista en un hermosa, sencilla y pausada obra maestra. - Sesión Doble
Ninguno de los personajes llega a vislumbrar un desenlace feliz de su vida así que quizás estemos asistiendo a la idea de que detrás del amor correspondido y la felicidad soñada esté sólo el hecho de encontrar a esa persona en el momento preciso. - Ekilore
Memoria es invención del pasado, imposible de atrapar más que imposible de recuperar. Sobre todo el pasado amoroso, que probablemente nunca fuera como nos empeñamos en las mitologías que sobre nuestras vidas creamos. Vivimos siempre en la habitación 2047, no obstante, siempre nos vamos a empeñar en que la esencia de nuestra vida se quedó en la habitación 2046 - Rulemanes para telémaco
En “2046”, sentido y sensibilidad se abrazan para dar cobijo a una visión descarnada, pesimista, extenuante de nuestra naturaleza romántica, es decir, espantosamente real - Arteyliteratura
WKW tiene alma de jazzman, es un improvisador nato en la escritura y en el plató; y, sin embargo, sus películas resultan de una mezcolanza de orfebre y relojería suiza que le hacen un ARTISTA subyugante. Sí, se merece las mayúsculas. - La linterna mágica
Kar Wai recurre a detalles en roces aparentemente casuales, miradas que se entrecruzan o que se esquivan - si no son ellos los que se cruzan bajo la lluvia en un restaurante de comida para llevar al que bajan siempre - o una habitación de hotel, de número que sospechosamente recuerda al de la siguiente película. - El trono de Hatti
Cada plano esta plagado de detalles que sumergen al espectador en una historia cargada de lirismo. El color rojo, la lluvia, el humo de los cigarrillos, la música y sobre todo esa habitación 2046 convierten hechos sencillos, cotidianos, en escenas de una pasión inusitada. - Palabras ocultas
Pero después de ver 2046, uno tiene la sensación de que Wong Kar-Wai ha estado más pendiente de no repetirse que de filmar con sentido. ¿Resultado? Una película dispersa que fracasa en todos los frentes: en ser segunda parte y en ser, sencillamente, película. Menuda decepción. - Mitte
Me subo al tren 2046 para recuperar aquello que perdí, pero sólo encuentro lo mismo, seres incapaces de hacerme feliz, les susurro mi mayor secreto y son incapaces de contestarme, no son capaces de satisfacer mis anhelos más profundos, nada te puede sustituir. - The Observer
Muchas gracias a todos los que habéis hecho este proyecto una realidad, y a los que os apuntásteis pero al final no habéis podido cumplir, gracias también. Por cierto, id pensando a quién le vamos a dedicar la siguiente "Sesión Doble".
Nota: Hay vida después del proyecto, así que seguiremos con nuestra programación habitual en este blog.
viernes, 20 de abril de 2007
[+/-] |
Proyecto Sesiones Dobles: Deseando Amar - Wong Kar-Wai (2000) |
Comparto mis silencios contigo, mis secretos, llenas mis ratos solitarios, estás a mi lado, aunque sea sin decirme una palabra ¿hay algo más perfecto? Podría morir así, junto a tí, simplemente viendo el tiempo pasar... Mi felicidad está en compartir momentos triviales contigo, en cosas sin importancia, pero que me aseguran que estás ahí, aunque sepa que no será para siempre. Ambos sabemos que esto terminará algún día, la habitación 2046 no estará siempre disponible y nosotros tendremos que separarnos.
Yo no volveré a ser el mismo, pero eso ahora no importa, ahora sólo quiero estar contigo, así, juntos, mientras la lluvia cae sobre nosotros, paralizaría este instante, lo mantendría eternamente, la vida está llena de momentos inolvidables. ¿Volverás?
(Un regalito, final alternativo incluido en el DVD)
Sigue el proyecto en Books&Films, ¿Y si esta vez te quedaras?, Cineahora, Cinematic World, El día del cazador, El séptimo arte, El diario de Mr. Macguffin, Marco Velez, Himnem, Fabrica de ilusiones, Padded Room: Chronics floor, El lamento de Portnoy, La mujer justa, Bogotá 35MM, Ojo de buey, Viaje a Itaca, Sesión Doble, Ekilore, Rulemanes para Telémaco, Arteyliteratura, La linterna mágica, Rod@ndo, El trono de Hatti, Palabras ocultas, Mitte, The Observer
lunes, 16 de abril de 2007
[+/-] |
Proyecto Sesiones Dobles: 2046 - Wong Kar Wai (2004) |
¿Será posible recuperar ese amor que un día perdimos? ¿Servirá para algo ir en este tren dónde nada cambia? La verdad es que no lo sé, nadie volvió nunca de allí para contarlo. Vivo del pasado, no me comprometo con el presente y nunca pienso en el futuro. ¿Te tendré algún día Shu Zen? Seré incapaz jamás de prestar a alguien más mi tiempo. El final de mi historia no será nunca feliz si tú no estás aquí, por mucho que pasen 100 horas para invertarme uno.
He renunciado al compromiso, ahora prefiero el amor pasajero, el que se puede pagar con dinero o acciones, quiero enterrar el pasado, ya no escribo novelas de artes marciales sino de sexo, eso tan efímero... pero cuanto más huyo más me doy de frente con la realidad, te echo de menos y todo me recuerda a tí, a esos momentos felices que pasamos, acentuando mi soledad y la melancolía que ya forma parte de mi ser.
Me subo al tren 2046 para recuperar aquello que perdí, pero sólo encuentro lo mismo, seres incapaces de hacerme feliz, les susurro mi mayor secreto y son incapaces de contestarme, no son capaces de satisfacer mis anhelos más profundos, nada te puede sustituir.
Esto no funciona, quizás intente bajarme del tren, aunque nadie lo haya conseguido antes...
Sigue el proyecto en Books&Films, ¿Y si esta vez te quedaras?, Cineahora, Cinematic World, El día del cazador, El séptimo arte, El diario de Mr. Macguffin, Marco Velez, Himnem, Fabrica de ilusiones, Padded Room: Chronics floor, El lamento de Portnoy, La mujer justa, Bogotá 35MM, Ojo de buey, Viaje a Itaca, Sesión Doble, Ekilore, Rulemanes para Telémaco, Arteyliteratura, La linterna mágica, Rod@ndo, El trono de Hatti, Palabras ocultas, Mitte, The Observer
viernes, 13 de abril de 2007
[+/-] |
El Padrino y sus historias |
Los Corleone no son una familia normal, mientras los niños corretean felices entre los mayores, éstos hablan sin pudor de negocios, asesinatos y palizas. "La familia es lo más importante" dicen, y para protegerla hay que pagar el precio que haga falta, incluso si el precio es la propia vida.
Ahí van algunas curiosidades de la saga "El Padrino", como aperitivo a la "review" que colgaré más adelante:
- La dirección se le ofreció en un principio a Sergio Leone, pero lo rechazó.
- El palo que Sonny Corleone (James Caan) le lanza a Carlo (Gianni Russo) en la escena de la pelea entre ambos, es algo totalmente improvisado por James Caan, Gianni Russo no sabía que este le arrojaría ningún objeto porque no estaba en el guión, fué algo que improvisó James Caan para acentuar la actuación de perplejidad de Gianni Russo.
- Las naranjas como aviso de una muerte próxima. Vito Corleone es disparado después de comprar naranjas, y muere con una naranja en su boca.
- En la escena en que muere Don Vito Corleone mientras juega con su nieto, Marlon Brando llevaba puestos unos dientes improvisados con recortes de cáscaras de naranjas. Esos dientes de naranja estaban fuera de guión, para la escena estaba previsto que Don Vito jugara con su nieto y súbitamente muriera de un ataque al corazón. Pero previo al rodaje, Marlon Brando para ganarse la simpatía del niño con quien compartiría la escena, decidió jugar con él, para lo cual recortó una dentadura grotesca con las cáscaras de las naranjas que ya estaban dispuestas para la escena y jugó a perseguirlo como si fuera un gorila. Este juego gustó tanto a Coppola que lo incluyó en la version final de la película.
- Muy poca gente del equipo de rodaje de la película confiaba en Al Pacino. Lo criticaban por su estatura, su manera de hablar y actuar, y hasta se reían de él durante los primeros días de rodaje. Sin embargo, fue tras filmar la escena del asesinato del turco y el capitán de la policía, cuando se ganó el respeto de sus detractores. Parece ser que les impresionó su actuación.
- En la novela de "El Padrino" el personaje de Johnny Fontane tiene mucha más relevancia que en la película. Parece ser que el mismo Frank Sinatra presionó para que se evitasen el mayor número de similitudes entre Fontane y él. De ahí la brevedad en la trama de este personaje.
- En una entrevista de TV, uno de los productores, declaró que muchos de los actores que completaban el reparto habían tenido relaciones con la Mafia, y que en algunos momentos del rodaje se produjeron situaciones bastante violentas.
- Mario Puzo (autor) y Francis Ford Coppola (director) deliberadamente eliminaron del guión todas las referencias a la palabra "Mafia''.
Cosas de la "familia"...
miércoles, 11 de abril de 2007
[+/-] |
Movie Review: Diario de un escándalo - Richard Eyre (2006) |
Los diarios son guardianes silenciosos de secretos inconfesables, en un diario podemos encontar las miserias más ocultas del ser humano pero también sus sentimientos más puros. Para los demás hay secretos, pero para nuestro diario no, y eso es lo que importa. Qué más dá lo que aparentemos, lo que importa es que nuestra verdadera esencia está reflejada en unos trozos de papel, retratándo nuestras obsesiones a la perfección. La lectura por parte de otros de nuestro diario puede ser apasionante, no hay nada mejor que adentrarse en las penurias y reflexiones de otra persona, pero si además ese descubrimiento se hace de forma paulatina, contándonos en primera persona exactamente lo que quiere que sepamos y sin desvelarnos sin precipitarse sus secretos más intímos, sino desgranándonos a través de acontecimientos su verdadera naturaleza nos hallamos inmersos en un relato apasionante y del que no queremos salir, caso del diario que nos concierne.
A pesar de todos sus temas a tratar: amistad obsesiva, relaciones entre profesores, la delgada línea de lo moral e inmoral, la reputación pública, la infelicidad matrimonial e incluso el lesbianismo, nuestro diario particular no cae en el telefilm de lujo. Todo lo contario, la voz en off de una de sus protagonistas, una inmensa Judi Dench, sirve de narrador de la acción, narrador que, haciendo las veces de otro protagonista más, juega con el espectador, contando lo que le interesa contar, cual diario personal. Colaborando con su banda sonora para crear un clima de intranquilidad, desasosiego e incluso intriga, algo difícil de conseguir en films de estas características.
Podríamos regodearnos en el duelo interpretativo, duelo que por fin cumple todas sus expectativas, pero es la facilidad de introducirnos en la historia donde radica su verdadera virtud, la forma en la que el espectador se siente parte de la acción, en la que a veces se desconcierta porque no sabe qué va a pasar y quiere saber más, cual lector ávido de diarios ajenos.
Atmosfera británica que sirve como marco de una relación destinada al fracaso desde sus comienzos, relación obsesiva que vuelve a repetirse como si de un bucle se tratara, una y otra vez, una y otra vez, no aprendiendo la persona obsesiva que sus obsesiones son nocivas para la salud, aunque sea la de otros...
Mi valoración: 9
martes, 10 de abril de 2007
[+/-] |
Probando, probando |
NO! No te alarmes, no te has equivocado de blog, es que he cambiado la plantilla. Con el tiempo me gusta cambiar y ya era hora de un lavado de cara al blog. Después de bucear entre cientos de templates me he quedado con ésta sobretodo porque es sencilla y se centra más en el contenido que en el diseño, además de permitir leer sin que a uno le duelan los ojos :-)
¿Qué os parece? Anda, decidme algo...
lunes, 9 de abril de 2007
[+/-] |
Music Review: A rush of blood to the head - Coldplay (2002) |
Delirios mañaneros y traumas postvacacionales los que me impulsan a escribir sobre uno de los mejores albums de british pop que se han editado, con permiso de otras grandes bandas como "The Beatles" o "Radiohead", por supuesto.
Album mucho más coherente y cohesivo que su predecesor, "Parachutes", que desde su catártico comienzo con Politik nos transporta a otra atmósfera, subiéndonos en una montaña rusa de emociones y sensaciones, que van desde el pop más acústico con Green Eyes, agudos evocadores de guitarra con In my place, balada romántica con The sciencist, canciones atemporales como Clocks, susurros al viento con Warning sign, y experimentos musicales como Whisper.
Nostalgia británica la que evoca en nuestras mentes, provocando el deseo inmediato de estar sentados en un banco de Green Park mientras la leve y suave lluvia londinense acaricia nuestro cuerpo, sin parar de devorar ese cartón de "fish and chips" que adquiriste en el puesto de la esquina por una libra.
Mi valoración: 9,5
(Si sois victimas del trauma postvacacional, estrés postramutáico o todo lo que se llame post-loquesea no os perdáis esta canción del album, para todos los que buscan su sitio, In my place, que la disfrutéis)
miércoles, 4 de abril de 2007
[+/-] |
Movie Review: Concursante - Rodrigo Cortés (2007) |
Emulando al padre del comunismo Karl Marx, un escritor dijo en cierta ocasión que "los concursos de televisión son el opio del pueblo", y cuánta razón tenía. Los concursos mantienen al pueblo distraído, ausente, envuelto en sueños de grandeza y poder económico, mientras la clase política se dedica a hacer y deshacer a su antojo. "Tapar algunos agujeros", esa es la frase más repetida cuando el Gordo de navidad acecha, pero lo cierto es que aparte de "tapar agujeros" también hay un deseo de vivir muy por encima de las posibilidades que ahora posee, y eso, eso puede ser su ruina.
Y es en esa disyuntiva la que se ve nuestro protagonista, un inmenso Leonardo Sbaraglia, cuyo repertorio interpretativo en esta película toca todos los registros, y todos con éxito. Experimento pseudo-cinematográfico, que a veces roza el documental educativo sobre la globalización económica y sus efectos, pero que por supuesto no deja indiferente a nadie, habrá quién la ame y habrá quién la odie.
De ritmo trepidante y de humor fino e irónico, el personaje nos cuenta desde la tumba cómo llegó hasta allí, por supuesto, con un orden a veces inconexo y con ciertas paradas en el camino para reflexionar. Se le puede calificar de maniquea, pues sí, sobretodo porque presenta un caso muy particular desde un punto de vista totalmente subjetivo.Pero no es ninguna cascara vacía, como muchos la han calificado, haciendo referencia a su espectacular puesta en escena pero vacía en contenido, todo lo contrario, desde el primer momento se nos deja claro que es una ácida crítica al mundillo de los concursos, a las aspiraciones económicas de la gente y al gran engaño que supone pasar de la noche a la mañana de ser un trabajador de clase media a poseer una gran cantidad de carísimas posesiones que no puedes mantener. Ironía que se ve acentuada si encima eres profesor de economía y encima crees lo que enseñas.
En definitiva, película recomendable para economistas convencidos, concursantes y ludópatas patológicos (o no tanto) y para todo aquel que crea que los experimentos están para descubrirlos y disfrutarlos. Porque a veces la vida puede ser un gran concurso...
Mi valoración: 8,5
[+/-] |
Proyecto Sesiones Dobles: Ya somos 20!!!! |
Pues sí, sólo llevamos 4 días con el "Proyecto Sesiones Dobles" y ya somos 20 los bloggers sumados a esta propuesta, ya somos 20 los que estamos promocionando el buen cine en la blogosfera, ya somos 20 los que impulsamos la figura de un gran director cómo Wong Kar-Wai (en esta ocasión, en otra le tocará a otro), por ahora somos 20 ¿se apunta alguien más? La lista aún está abierta.
Gracias a todos los que participáis por vuestro entusiasmo en sumaros a este nuevo proyecto, con vuestra colaboración esperamos ir mejorando poco a poco y aprender para futuras entregas del mismo. Sólo un recordatorio, como decían las instrucciones para participar en el proyecto hay que colgar el post de inicio de proyecto, es obligatorio, y cuánto antes se cuelgue más tiempo tendrán los lectores de ver las películas propuestas.
Gracias a los 20 por participar y a todos aquellos que los apoyan y que se apunten en el futuro.
Books&Films, ¿Y si esta vez te quedaras?, Cineahora, Cinematic World, El día del cazador, El séptimo arte, El diario de Mr. Macguffin, Marco Velez, Himnem, Fabrica de ilusiones, Padded Room: Chronics floor, El lamento de Portnoy, La mujer justa, Bogotá 35MM, Ojo de buey, Viaje a Itaca, Sesión Doble, Ekilore, Rulemanes para Telémaco, The Observer
A todos vosotros os dedicamos esta canción, "Wires" de Athlete.
De Nataliabook y Jazzman.